jueves, 30 de agosto de 2018

MOVISTAR al asalto, dígame?

No me viene a la cabeza una palabra pertinente y que equivalga a asalto, si este no se refiere a un asalto físico sobre personas, cosas o sitios. Pero la conducta de ciertas empresas de suministros, en concreto me refiero ahora a la de telefonía de MOVISTAR tiene trazas de un asalto o tal vez sea mejor bombardeo. Que es un LADROCINIO es obvio, pero la persistencia en el ataque minandote la guardia es algo para lo que no encuentro palabra adecuada. En otros tiempos habría una persona física o empleado del que defenderse , y  que no te podía mirar a la cara exigiéndote  lo indebido. Hoy amparados en virtualidades internautas y teléfonos del desespero dividen el ataque continuado, al que sólo se puede oponer resistencia  si llevas con orden tus asuntos domésticos  y tienes decisión de no ser atropellado.
En otoño de 2017 mi madre aconsejada por mi y cansada de la poca claridad de su factura telefónica en MOVISTAR, de cargos indebidos y de explicaciones insuficientes optó por fin mudarse a otra compañía de telefonía, con la portabilidad de una línea fija,otra móvil e internet.
Finalmente los últimos trámites para liberarse de la Compañía se realizaron a final de diciembre con la entrega de los aparatos, y el pago a través de  Correos de un último cargo de 42,63 euros el 26 de diciembre, y uno anterior de 64,22 euros  hecho también a través de  Correos.
Iniciado el año no ha sido requerida de ningún pago, o al menos no lo supo porque tenía dada orden a su banco de no atender ningún cargo de telefonía de MOVISTAR. Si bien en  este verano su banco pagó por error recibo mensual que la Compañía pretendía cobrar de un concepto desconocido para ella  y advirtió que desde enero una vez resuelto el contrato anterior , se le requería del pago.
Personado hoy en una oficina de la Compañía,para llegar a un acuerdo previo, explican algo desconocido por la cliente: en el pack que se contrató en su día había una línea móvil gratuita, que al  resolver el contrato no se canceló ,y ahora generaba un coste mensual. Mi madre nunca dispuso de un aparato para ese número que desconocía y que sólo hoy a través de la tienda llega a conocer , 646554998. Aunque el establecimiento facilita al instante copia de los recibos impagados desde enero de esta línea, explica que la reclamación sólo cabe hacerla por llamada al 1004. 
Y ahí entramos en el surrealismo, llamado a ese número la voz virtual no atendía gestiones para un número que no reconocía como existente, aunque si lo era para el cobro. Hubo que engañar a la voz con otro número y hete aquí que la ingeniosa operadora después de explicar el caso, no tiene más ocurrencia que decir que se haga una denuncia en la Policía porque alguien ha usurpado la identidad de mi madre para esa línea telefónica fantasmal. Es como si el ladrón le dijera a la víctima, pues vaya a la Policía..
Llegado a este punto del absurdo no cabe más recurso que acudir a la Oficina de Consumo solicitando el cese del "acoso" sobre el pago de una factura mensual de un concepto imaginario y del que Movistar no atiende a razones, y que debiera haber atendido en cuanto el cliente alerta del error.

sábado, 12 de mayo de 2018

Disidencia discreta

......
............Por cierto que respecto al pesimismo empecé a pasar  cada vez de más cosas, me he vuelto  un tipo aislado, en realidad egoísta, sólo me interesa mi micromundo, no he puesto un telediario desde hace más de dos años, no leo noticias, no veo tertulias, no voto, no quiero saber nada de casi todo, y me creo con derecho a ello por mi edad, con 60 años, he decidido permanecer en lo que llamo DISIDENCIA DISCRETA, la actualidad, que no la realidad , me puede, y apelo al derecho a la desinformación. No quiero ni espero nada de los Poderes ni de nadie. Como Diógenes cuando le dijo Alejandro Magno, pídeme algo,  apartate que me tapas el sol. Vivir creo que no vale la pena, lo terrible es que morir vale mucho menos la pena. Desde mi Torreón de Can Nito, Siempre ¡¡PRESENTE!!

viernes, 19 de mayo de 2017

División azul y Hojas de Servicio

Yo leo los apéndices y cuando leí el libro de la División Azul este año en el Apéndice 4, donde venía la composición del Cuartel General de la División, reparé  en un nombre: MANUEL GUTIERREZ MELLADO. Mi desconfianza me hizo ver su biografía en Wikipedia, y con  estupor comprobé que no figuraba el dato de haber pertenecido a ese Cuartel General en 1941, recién diplomado en Estado Mayor, luego edité la entrada, aunque tuve que insistir porque alguien la tachó de maliciosa, pero finalmente se quedó puesta, mi adición era esta: "... y se integró ese año en el Cuartel General de la División Azul en Alemania, adscrito a la 3ª sección de Estado Mayor (Operaciones)."
Tenía ganas de comentar con el autor el dato que creo o que lo había pasado por alto o que expresamente no quería airear más para no oscurecer la biografía del afamado militar de la restauración democrática, finalmente después de hojear el otro día en Mallorca el libro sobre la Guerra Civil en Menorca donde el autor al final invita a que le escriban y le comenten o aporten material de interés, me decidí a escribir al autor del libro sobre la DIVISIÓN AZUL.

 19 MAYO DE 2017 @ a XAVIER MORENO JULIÁ, autor de "La División Azul"
"Buenos días.. Naturalmente leí su libro con deleite y cuando se lo devolví al amigo que me lo prestó  me lo regaló en atención a lo mucho que me había gustado. Aunque ahí no centro la importancia de la obra, sino en lo que creo que me ha hecho descubrir y en consecuencia me ha supuesto de desengaño .
 Como militar  profesional con 36 años de servicio la lectura de los apéndices  buscando nombres conocidos era tarea apetecible, y al instante se repara en el Apéndice 4 en un capitán de artillería, adscrito a la 3ª Sección de Estado Mayor de la División. Las posibilidades de que en 1941 hubiese dos capitanes de artillería recién diplomados en EM  que se llamasen Manuel Gutiérrez Mellado creo que no existen, luego estamos hablando del que fue Capitán General  y militar más representativo de la restauración  democrática.
 El dato no baladí para un militar, de haber participado en la IIGM no figuraba en Wikipedia, y no sé  si fui imprudente pero con no poca dificultad pude editar la entrada y añadirlo.
 La omisión si era consciente ya resulta repulsiva, pero mi sorpresa fue más desagradable cuando consultando la Hoja de Servicios del afamado militar no hay referencia alguna a esa participación.
 Se puede entender que un militar profesional participase en aquella División sin perder el destino en su Unidad de origen, pero no que no conste en su Hoja de Servicios. Luego he hojeado los Diarios de Ejercito de 1941 y siguientes y de nuevo hay carencia de entradas relativas a la División Azul, en una época que hasta las licencias matrimoniales salían en D.O. He buscado la ineludible anotación de baja por muerte de algún oficial y me he cansado de buscarla. Solo he encontrado sucintas y vagas autorizaciones de uso de distintivo de guerra de invierno concedida  "...por el Reich alemán." pero sin aludir  a cuento de qué y en que circunstancias, por ejemplo al Coronel Pimentel se le daba ese distintivo.
 La Gaceta de Madrid , (BOE) tampoco arroja mucha luz sobre  constitución o composición de la DA. o tal vez  ninguna,  yo no la he encontrado y las referencias son principalmente sobre mérito para oposiciones de cualquier tipo, o incluso sobre convenio postal con el Reich para el servicio postal a los divisionarios. Del reconocimiento de estar participando en una guerra cabe sí destacar   la "LEY DE 12 DE DICIEMBRE DE 1942 por la  que se declara de aplicación lo dispuesto en la de 15 de marzo de 1940. con las  variaciones que se detallan, al personal del Ejército y Milicias perteneciente a todas las Unidades de la División Española de Voluntarios" , y que se refiere a abonos en campaña por el tiempo que dure la guerra.
Tampoco el mencionado  Gutiérrez Mellado debía a la postre sentirse muy orgulloso de jurar lealtad al Reich o a su jefe, pues en una conferencia que en 1989 o 1990 dio a los cadetes de la AGM y hablando de su vida militar no mencionó el dato tan poco desdeñable para un militar de participar en la IIGM.
. Por mi parte no haré más indagaciones al respecto pero desde luego las Hojas de Servicio de los coroneles de los regimientos de la DA darían luz para comprobar si la participación de España en aquello fue vergonzante por mucho "...Rusia es culpable..." y mucho brazo en alto y camisa azul, para luego no documentar en Hojas de Servicio y Diarios oficiales la participación en la guerra.
Atentamente"


Lunes 22 de mayo de 2017.-
 A las pocas horas de mi correo, la misma tarde del viernes 19, Moreno Juliá me contesta con un tono de evidente cabreo y a la defensiva :
"Estimado Sr. .......:
     "Por mi forma de ser y entender la vida, trabajo de manera rigurosa.
     No le niego a Usted que pueda haberme equivocado (y sentiría mucho que así fuese, entre otras, por el perjuicio que le habría causado), pero lo dudo, en tanto que un nombre y dos apellidos no aparecen sin más en documentación de carácter primario. En este sentido -y concluyo-, en mi último trabajo tuve, conjuntamente con el licenciado en Historia que me ayudó, que transcribir 2.199 nombres con sus respectivos apellidos, y siempre -siempre- que había una duda (los originales suelen ser manuscritos y no todo el mundo escribe con caracteres fácilmente inteligibles) pusimos al lado un signo de interrogación. Entiendo que el respeto hacia nuestros semejantes es máxima, y como tal procedo.
     Reciba un atento saludo.
            Xavier Moreno Juliá"




Yo no tengo más remedio que contestarle que en modo alguno reprocho nada ni advierto error alguno. Con su contestación deduzco que al autor se le pasó el nombre del afamado militar, y que le entraba cierto desasosiego por si se había equivocado,  más cuando le comentaba haber añadido yo el dato en la Wikipedia. O bien entendió que yo estaba indignado por haber mancillado la memoria del militar progre con recordatorios fascistones.


"Estimado profesor. Debo haberme expresado mal,en ningún momento he pensado que  hubiese en la obra un error,Dios me libre. Lo único que he tenido sea tal vez el atrevimiento de querer compartir con vd. lo referente al afamado General y que descubro gracias al libro , y las omisiones que advierto en los Diarios del Ejercito y por supuesto en la Hoja de servicios de MGM. Le pido pues disculpas por haberme dirigido a vd. Atentamente......."


Felizmente aún no acaba el viernes y Moreno Juliá me deja resarcido de mi mal sabor de haberme dirigido a él:


"
Estimado Sr. ...........:
   Resulta curioso y triste a la vez observar cómo la Historia, lo que fue, resulta manipulada por una razón u otra. Lo del General no es más que una entre miles de piezas que no acaban de cuadrar. Punta, de hecho, de iceberg.
    Por tanto, no se preocupe Usted. Ha hecho cuanto ha podido por desentrañar el qué y el cómo y, en última instancia, el Tiempo es elemento preciado que debemos  gestionar con mesura. Entiendo y comparto, por tanto, que deje de lado sus averiguaciones sobre Gutiérrez Mellado.
    Disculpe mi errónea interpretación de su escrito. Llevo una temporada en exceso cargada de trabajo y ello genera sus consecuencias.
    Reciba un muy cordial saludo y la manifestación de mi gratitud.
    Si en algo puedo servirle, quedo a su disposición.
    Atentamente,
          Xavier Moreno Juliá"



Pero no sólo yo ha reparado en la inclusión de MGM en la División Azul, en un foro de debate sobre la misma se vierte más que dudas sobre esa inclusión:



http://memoriablau.es/viewtopic.php?f=20&t=339   [esta es una entrada de febrero de 2009]
"Repasando el libro de Xavier Moreno Juliá "La División Azul, sangre española en Rusia 1941-1945" observo en la pag. 405 un organigrama de la División (según el autor elaborado a partir de documentación de archivo) en el cual consta, en la 3ª Sección de Estado Mayor, el Capitán de Artillería Manuel Gutiérrez Mellado.
Me pregunto de donde habrá obtenido esta información el Sr. Moreno Juliá.
Según datos que constan en este foro sólo hubo dos divisionarios que alcanzaron el rango de Capitán General: D. Agustín Muñoz Grandes y D. Ángel Salas Larrazábal.
Jamás había oído que Gutiérrez Mellado se hubiese alistado en la Blau y supongo que debe ser un fallo garrafal del Sr. Moreno.
¿alguien sabe algo?

Un saludo. Daniel"



martes, 18 de octubre de 2016

me lo dijo Carlos R.., pregón DOMUND

TEXTO DEL PREGÓN DEL DOMUND 2016 PRONUNCIADO POR PILAR RAHOLA EN LA SAGRADA FAMILIA DE BARCELONA





"Excelentísimo Sr. Arzobispo Juan José Omella,monseñores,autoridades,amigas y amigos:


No puedo empezar este pregón sin compartir los sentimientos que, en este preciso momento, me tienen el corazón en un puño. Estoy en la Sagrada Familia, donde, como decía el poeta Joan Maragall, se fragua un mundo nuevo, el mundo de la paz. Y estoy aquí porque he recibido el inmerecido honor de ser la pregonera de un grandioso acto de amor que, en nombre de Dios, nos permite creer en el ser humano. Si me disculpan la sinceridad, pocas veces me he sentido tan apelada por la responsabilidad y, al mismo tiempo, tan emocionada por la confianza.


No soy creyente, aunque algún buen amigo me dice que soy la no creyente más creyente que conoce. Pero tengo que ser sincera, porque, aunque me conmueve la espiritualidad que percibo en un lugar santo como este y admiro profundamente la elevada trascendencia que late el corazón de los creyentes, Dios me resulta un concepto huidizo y esquivo. Sin embargo, esta dificultad para entender la divinidad no me impide ver a Dios en cada acto solidario, en cada gesto de entrega y estima al prójimo que realizan tantos creyentes, precisamente porque creen. ¡Qué idea luminosa, qué ideal tan elevado sacude la vida de miles de personas que un día deciden salir de su casa, cruzar fronteras y horizontes, y aterrizar en los lugares más abandonados del mundo, en aquellos agujeros negros del planeta que no salen ni en los mapas! ¡Qué revuelta interior tienen que vivir, qué grandeza de alma deben de tener, mujeres y hombres de fe, qué amor a Dios que los lleva a entregar la vida al servicio de la humanidad! No imagino ninguna revolución más pacífica ni ningún hito más grandioso.


Vivimos tiempos convulsos, que nos han dejado dañados en las creencias, huérfanos de ideologías y perdidos en laberintos de dudas y miedos. Somos una humanidad frágil y asustada que camina en la niebla, casi siempre sin brújula. En este momento de desconcierto, amenazados por ideologías totalitarias y afanes desaforados de consumo y por el vaciado de valores, el comportamiento de estos creyentes, que entienden a Dios como una inspiración de amor y de entrega, es un faro de luz, ciertamente, en la tiniebla.


Hablo de ellos, de los misioneros, y esta palabra tan antigua como la propia fe cristiana —no en vano los cristianos empezaron a salir de su tierra, para ir a la tierra de todos, desde los principios de los tiempos—, esta palabra, decía, ha sido ensuciada muchas veces, arrastrada por el fango del desprecio. Es cierto que los misioneros tienen un doble deseo, una doble misión: son portadores de la palabra cristiana y, a la vez, servidores de las necesidades humanas. Es decir, ayudan y evangelizan, y pongo el acento en este último verbo, porque es el que ha sufrido los ataques más furibundos, sobre todo por parte de las ideologías que se sienten incómodas con la solidaridad, cuando se hace en nombre de Cristo. De esta incomodidad atávica, nace el desprecio de muchos.


Es evidente que las críticas históricas a determinadas prácticas en nombre de la evangelización son pertinentes y necesarias. Estoy convencida, leyendo el Nuevo Testamento, de que el mismo Jesús las rechazaría. Pero no estamos en la Edad Media, ni hace siglos, cuando, en nombre del Dios cristiano, se perpetraron acciones poco cristianas. Desgraciadamente, el nombre de todos los dioses se usa en vano para hacer el mal, y este hecho tan humano tiene muy poco que ver con la idea trascendente de la divinidad. Pero, al mismo tiempo, hay que poner en valor la entrega de miles y miles de cristianos que, a lo largo de los siglos, han hecho un trabajo de evangelización, convencidos de que difundir los valores fraternales, la humildad, la entrega, la paz, el diálogo, difundir, pues, los valores del mensaje de Jesús, era bueno para la humanidad. Si es pertinente hacer proselitismo político, cuando quien lo hace cree que defiende una ideología que mejorará el mundo, ¿por qué no ha de ser pertinente llevar la palabra de un Dios luminoso y bondadoso, que también aspira a mejorar el mundo? ¿Por qué, me pregunto —y es una pregunta retórica—, hacer propaganda ideológica es correcto, y evangelizar no lo es? Es decir, ¿por qué ir a ayudar al prójimo es correcto cuando se hace en nombre de un ideal terrenal, y no lo es cuando se hace en nombre de un ideal espiritual? Y me permito la osadía de responder: porque los que lo rechazan lo hacen también por motivos ideológicos y no por posiciones éticas.


Quiero decir, pues, desde mi condición de no creyente: la misión de evangelizar es, también, una misión de servicio al ser humano, sea cual sea su condición, identidad, cultura, idioma..., porque los valores cristianos son valores universales que entroncan directamente con los derechos humanos. Por supuesto, me refiero a la palabra de Dios como fuente de bondad y de paz, y no al uso de Dios como idea de poder y de imposición. Pero, con esta salvedad pertinente, el mensaje cristiano, especialmente en un tiempo de falta de valores sólidos y trascendentes, es una poderosa herramienta, transgresora y revolucionaria; la revolución del que no quiere matar a nadie, sino salvar a todos.
Permítanme que lo explicite una manera gráfica: si la humanidad se redujera a una isla con un centenar de personas, sin ningún libro, ni ninguna escuela, ni ningún conocimiento, pero se hubiera salvado el texto de los Diez Mandamientos, podríamos volver a levantar la civilización moderna. Todo está allí: amarás al prójimo como a ti mismo, no robarás, no matarás, no hablarás en falso...; ¡la salida de la jungla, el ideal de la convivencia! De hecho, si me disculpan la broma, solo sería necesario que los políticos aplicaran las leyes del catecismo para que no hubiera corrupción ni falsedad ni falta de escrúpulos. El catecismo, sin duda, es el programa político más sólido y fiable que podamos imaginar.
Y de la idea menospreciada, criticada y tan a menudo rechazada de la evangelización, a otro concepto igualmente demonizado: el concepto de la caridad. ¿Cuántas personas de bien que se sienten implicadas en la idea progresista de la solidaridad, y alaban las bondades indiscutibles que la motivan, no soportan, en cambio, el concepto de la caridad cristiana? Y uso el término con todas sus letras: caridad cristiana, consciente de cómo molesta esa motivación en determinados ambientes ideológicos. Sin embargo, esta idea, que personalmente encuentro luminosa, pero que otros consideran paternalista e incluso prepotente, ha sido el sentimiento que ha motivado a millones de cristianos, a lo largo de los siglos, a servir a los demás. Y cuando hablamos de los demás, hablamos de servir a los desarraigados, a los olvidados, a los perdidos, a los marginados, a los enfermos, a los invisibles. ¡Quiénes somos nosotros, gente acomodada en nuestra feliz ética laica, para poner en cuestión la moral religiosa, que tanto bien ha hecho a la humanidad! La caridad cristiana ha sido el sentimiento pionero que ha sacudido la conciencia de muchos creyentes, decididos a entregar la vida propia para mejorar la vida de todos.
Y no me refiero solo a los misioneros actuales, a los más de quinientos catalanes, o a los casi trece mil de todo el Estado, repartidos por todo el mundo, allí donde hay necesidad más extrema, sino también a aquellos lejanos cristianos que, por amor a su fe, protagonizaron gestas heroicas. ¿Qué podemos decir, por ejemplo, de los mercedarios que se intercambiaban por personas que estaban presas en tierras musulmanas, como acto sublime de sacrificio propio, en favor de los demás? El mismo ideal espiritual que motivaba a san Serapión a ir hasta el Magreb, entrar en la prisión de un sultán y liberar a un desconocido, convencido de que aquel acto de amor era un tributo a Dios, es el que motivó a Isabel Solà Matas, una joven enfermera catalana, perteneciente a la Congregación de Jesús-María, a estar dieciocho años en Guinea y ocho en Haití, hasta que fue asesinada. Durante todos estos años de entrega, dejó su estela de bondad y servicio, y, gracias a ella, por ejemplo, existe ahora el Proyecto Haití, un centro de atención y rehabilitación de mutilados que fabrica prótesis para los haitianos que no tienen recursos. La conocían como «la monja de los pies», porque, gracias a ella, muchos haitianos pobres habían tenido una segunda oportunidad. Casi ochocientos años separaban a san Serapión de Isabel Solà, y, en ocho siglos, el mismo alto ideal de servicio y entrega los motivaba, empujados por la creencia en un Dios de amor.
Y como Isabel, tantos otros misioneros, monjas, curas y seglares, muertos en cualquier rincón del mundo, asesinados, abatidos por virus terribles, caídos en las guerras de la oscuridad. Cómo no recordar al hermano Manuel García Viejo, miembro de la Orden de San Juan de Dios, que, después de 52 años dedicados a la medicina en África, se infectó del ébola en Sierra Leona y murió. O a su compañero de Orden Miguel Pajares, que desde los doce años dedicaba su vida a los más pobres y que regentaba un hospital en una de las zonas de Liberia más castigadas por el virus. Todos ellos, caídos en el servicio a la humanidad, motivados por su fe religiosa y por la bondad de su alma. Isabel, Manuel, Miguel son la metáfora de lo que significa el ideal del misionero: el de amar sin condiciones, ni concesiones. Si Dios es el responsable de tal entrega completa, de tal sentimiento poderoso que atraviesa montañas, identidades, idiomas, culturas, religiones y fronteras, para aterrizar en el corazón mismo del ser humano, si Dios motiva tal viaje extraordinario, cómo no querer que esté cerca de nosotros, incluso cerca de aquellos que no conocemos el idioma para hablarle.
Decía Isabel Solà en 2011, en un vídeo-blog para pedir ayuda para su centro de prótesis: «Os preguntaréis cómo puedo seguir viviendo en Haití, entre tanta pobreza y miseria, entre terremotos, huracanes, inundaciones y cólera. Lo único que podría decir es que Haití es ahora el único lugar donde puedo estar y curar mi corazón. Haití es mi casa, mi familia, mi trabajo, mi sufrimiento y mi alegría, y mi lugar de encuentro con Dios».
No encuentro palabras más intensas para describir la fuerza grandiosa del amor. He dicho al inicio de este pregón que no soy creyente en Dios, y esta afirmación es tan sincera como, seguramente, triste. ¡Estamos tan solos ante la muerte los que no tenemos a Dios por compañía! Pero soy una creyente ferviente de todos estos hombres y mujeres que, gracias a Dios, nos dan intensas lecciones de vida, apóstoles infatigables de la creencia en la humanidad. El papa Francisco ha pedido, en su Mensaje para este DOMUND, que los cristianos «salgan» de su tierra y lleven su mensaje de entrega, pero no porque los obliga una guerra o el hambre o la pobreza o la desdicha, como tantas víctimas hay en el mundo, sino porque los motiva el sentido de servicio y la fe trascendente. Es un viaje hacia el centro de la humanidad. Esta llamada nos interpela a todos: a los creyentes, a los agnósticos, a los ateos, a los que sienten y a los que dudan, a los que creen y a los que niegan, o no saben, o querrían y no pueden. Las misiones católicas son una ingente fuerza de vida, un inmenso ejército de soldados de la paz, que nos dan esperanza a la humanidad, cada vez que parece perdida.
Solo puedo decir: gracias por la entrega, gracias por la ayuda, gracias por el servicio; gracias, mil gracias, por creer en un Dios de luz, que nos ilumina a todos.
Pilar Rahola"


miércoles, 9 de marzo de 2016

Me lo dijo Juan L-C Soneto a los Caídos


 


(verdadero título: "Mártires de la Tradición", 1943)

Modificaciones 
Desde su publicación en 1943, ha tenido varias, desde el momento en que el Ejército lo adoptó como oración, y siempre sirviendo a las conveniencias políticas de cada momento.

La trayectoria de modificaciones que ha sufrido el soneto original podría ampliarse, pero, de momento, estas son las dos últimas.

Al ver el texto de este soneto, he querido completar la información de este bellísimo soneto, que no es de autor desconocido, como algunos pretenden.
 
Este soneto, que se ha convertido en la oración a los caídos en nuestros ejércitos, que precede al canto de "La muerte no es el final", tiene su historia, triste en su última etapa.
 
Surgió tras la Cruzada de Liberación de 1936-39. Su autor, Martín Garrido Hernando, un olvidado poeta burgalés, tradicionalista y combatiente del requeté en la Cruzada.
 
Se hizo público el 10 de Marzo de 1943, día de los Mártires de la Tradición, celebración de la Comunidad tradicionalista en que se recuerda la muerte del primer rey carlista, don Carlos V.
 
Martín Garrido se alistó voluntario en el Tercio «Burgos-Sangüesa», con 40 años de edad, estaba casado desde hacía tiempo.
 
Su texto original era el siguiente:
 
Lo demandó el Honor y obedecieron;
lo requirió el Deber y lo acataron;
con su sangre la empresa rubricaron;
con su esfuerzo, la Patria redimieron. 
 
Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso, como púgiles lucharon,
por eso como mártires murieron.
 
Inmolarse por Dios fue su destino;
salvar a España, su pasión entera;
servir al Rey, su vocación y sino.
 
¡No supieron querer otra Bandera!,
¡no supieron andar otro camino!;
¡no supieron morir de otra manera!
Fuente: "Lo demandó el honor y obedecieron", en ABC, 29 de marzo de 2006. Autor: Antonio Burgos.


Versión vigente hasta 12-10-2004 
 
En 2003, y hasta su última modificación, la versión vigente decía:
 
Lo demandó el Honor y obedecieron.
Lo requirió el Deber y lo acataron.
Con su sangre la empresa rubricaron.
con su esfuerzo la Patria engrandecieron. 
 
Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al Juramento que empeñaron.
Por eso como valientes lucharon
y como Héroes murieron.
 
Por la Patria morir fue su destino;
querer a España, su pasión eterna;
servir en los Ejércitos, su vocación y sino.
 
No quisieron servir a otra Bandera.
No quisieron andar otro camino.
No supieron morir de otra manera.
 
Como puede verse, ya habían dado unos cuantos golpes bajos a la rima, de forma que había versos que no daban las once sílabas (los sonetos son ENDECASÍLABOS, por definición).

 
Versión vigente desde 12-10-2004 
 
El crimen final que se ha perpetrado contra este "sufrido" soneto es el ya citado del gobierno socialista. Se produjo a iniciativa de Bono, en su paso por el Ministerio de Defensa, en un claro desprecio a su autor (luego dicen que defienden los derechos de los autores). Él, personalmente, se metió a poeta (y es que su afán totalitario les lleva a meter las narices en todo).
 
Los cambios fueron:
 
- Suprimir la alusión a la bandera, para que (según las propias palabras de Bono) "no haya guerras de banderas, ni la constitucional, ni la modificada ni las de otras épocas".
 
- Sustituir el verso "no supieron morir de otra manera" ya que, según Bono, "alguien podía incomodarse" (en alusión al siniestro del Yak 42, en el que murieron varias decenas de militares españoles que regresaban de la guerra de Afganistán).
 
- Cambiar la mención al juramento. Así, según Bono, se hace mención a "todos los que sirvieron a sus ideales con honor", fueran los que fueran (no sé si se refiere a los ideales, o a los que los sirvieron), y tanto si juraron, como si prometieron, como si no hicieron ni lo uno ni lo otro.
 
Por último, remató su argumentación saliendo al paso de aquellos que "puedan encontrar en las modificaciones intenciones distintas" (en labios de un político, prueba evidente de que las había).

Después de estos trasquilones, el soneto quedó, a partir de 2004, de la siguiente guisa: 
 
Lo demandó el honor y obedecieron,
lo requirió el deber y lo acataron.
Con su sangre la empresa rubricaron,
con su esfuerzo la Patria engrandecieron.
 
Fueron grandes y fuertes porque fueron
fieles a los ideales que abrazaron.
Por eso, como valientes lucharon
y como héroes murieron.
 
Por la patria, morir fue su destino;
querer a España su pasión eterna.
Servir en los Ejércitos, su vocación y sino.
 
No pudieron servir con más grandeza. 
No quisieron andar otro camino.
No supieron vivir de otra manera.
 
(Nótese que en el primer verso del segundo terceto se cambia la terminación inicial consonante, por una nueva terminación asonante. Lo que indica la pobrísima sensibilidad intelectual, y la nula capacidad como poeta, del autor de este desaguisado).

Muchas frases, poesías, hechos etc., fueron apropiadas indebidamente, ocultando su procedencia, es obligado sacarlas a la luz pública y darlas a conocer. En el franquismo quitaron lo relativo al Rey y continuo con la monarquía cuando podían haber recuperado la original. Lo que también está claro que cuando la creo Martin Garrido Hernando, el Rey y Monarquía a que se refería no era ni esta monarquía ni la dinastía del actual rey.

Lo que está claro es que cada vez que se recita la original o la plagiada modificada al mejor estilo Larry, pone los pelos de punta a quien la escucha. Al final es una oración a los Caídos aunque fueran carlistas y me parece muy bien que sea extensiva a todos, pero a cada uno lo suyo.